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martes, 5 de julio de 2016
martes, 28 de junio de 2016
MELITTA
El 1 de Julio una de las grandes estrellas del Hollywood clásico cumplirá 100 años. Me estoy refiriendo a Olivia de Havilland, a la que, la historia del cine recordará por, entre otros, el papel de Melania Hamilton en Lo que el viento se llevó.
Lo que poca gente conoce es que Olivia no era la única estrella de la familia, su hermana menor Joan Fontaine también fue una gran estrella. Estas dos hermanas llevaron su rivalidad hasta un punto de no retorno, nuestra Melania Hamilton o Melitta (como la llamaban cariñosamente) parece que no era tan Santa en la vida real.
La madre de ambas, Lilian Fontaine, había probado fortuna en el mundo artístico pero no tuvo suerte, por ello siempre animó a su hija mayor, Olivia, cuando empezó a dar sus primeros pasos en ese mundo. Cuando la pequeña y enfermiza Joan quiso seguir los pasos de su hermana, su madre le prohibió que usase el apellido "De Havilland", para que nadie las relacionase.
Lo único en lo que las dos hermanas se ponían de acuerdo era en el desprecio que sentían por su padrastro y, aún así, Joan tomó su apellido para conformar su nombre artístico (¿el desprecio que sentía por su hermana era aún mayor?).
La carrera de Olivia despegó en seguida, gracias a las 8 películas rodadas junto a Errol Flynn, con las que alcanzaría el reconocimiento del público. En esas películas De Havilland se limitaba a representar a la damisela en apuros una y otra vez. Esto empezará a cambiar para ella en 1939.
La producción de Lo que el viento se llevó estaba buscando a los actores idóneos para interpretar a los protagonistas. Joan Fontaine quería el papel de Scarlett pero el papel que le ofrecieron fue el de Melania Hamilton, ella lo rechazó porque creía que la película sería un fracaso, pero antes les recomendó que "para hacer de tonta deberían llamar a su hermana".
Así lo hicieron, el único escollo para que fuese posible que Olivia interpretase a Melania era el férreo contrato que tenía con la Warner, pero sus jefes aceptaron "prestarla" a la Metro. Sobra decir que la película fue todo un éxito pero para Olivia supuso además la confirmación de que el estudio la estaba infravalorando, ella podía hacer otras cosas. Convencida de ello, exigió la rescisión de su contrato pero el estudio no estaba dispuesto a dejarla marchar por lo que, ambos se embarcaron en una batalla legal de casi 3 años.
Olivia ganaría el pleito, gracias a que su contrato contradecía una ley del estado de California que se remontaba a la época de la abolición de la esclavitud, y que decía que ninguna empresa podía hacer un contrato por más de 7 años. Ella desesperó durante esos 3 años, porque mientras ella esperaba a que se resolviese esta demanda su hermana rodaba Sospecha y Rececca con Hitchcock, haciéndola morir de envidia y celos.
La ley le dio la razón y desde entonces la Ley De Havilland establece que este tipo de cláusulas son abusivas. Con su nueva libertad, Olivia rodaría A través del espejo, una historia de dos hermanas gemelas, una muy buena y la otra una psicópata quizás esta historia a ella le venía como anillo al dedo. También rodará La vida íntima de Julia Norris y La Heredera que le reportarán sendos premios Oscar.
No sólo por el trabajo se pelearán las dos hermanas, también se pelearon por asuntos de amores. Brian Aherne fue marido de Joan Fontaine después de haber sido novio de Olivia, pero la historia no acaba ahí, la noche antes de que se casaran, Howard Hughes intentó impedirlo porque desde siempre había estado interesado en Joan y no le importó lo más mínimo que, en aquel momento, fuese el novio de Olivia.
Su relación se convertirá en más y más distante con el paso de los años, dejan de hablarse definitivamente en 1975, cuando Olivia organizó un servicio en memoria de su madre al que no invitó a su hermana. Su distancia deja de ser sólo emocional, se convertirá en distancia física porque Olivia decidió instalarse definitivamente en Francia, mientras Joan lo hizo en California.
La leyenda dice que estas dos hermanas compitieron por todo, incluso por ver quién moriría antes, Joan declaró en un determinado momento: "Me casé primero, gané el Oscar primero y, si muero primero, se pondrá furiosa porque también habré ganado en eso". Furiosa o no Olivia cumplirá 100 años el 1 de Julio mientras su que hermana no. ¿Considerará que esa es su pequeña victoria sobre su hermana?.
miércoles, 22 de junio de 2016
BARBRA
Para definir a esta mujer podríamos usar gran cantidad de adjetivos (única, irrepetible, incomparable,....) pero creo que me conformaré con empezar simplemente con su nombre: BARBRA STREISAND. Esta Neoyorquina nació en Brooklin, el 24 de Abril de 1924 en el seno de una humilde familia judia. Sufre de hiperacusia desde los 9 años, su padrastro no la trataba precisamente bien y no perdía la ocasión para llamarle fea; su madre le decía que se quitase de la cabeza lo de ser artista, porque su físico no era como el de las demás (al más puro estilo Sandra Dee). Su perseverancia la ha llevado a lo más alto y el ser diferente es precisamente lo que la ha hecho triunfar.
Descubrió sus dotes para la interpretación como parte de un juego, su madre se enfadó por algo que la niña había hecho, y la joven Barbara decidió dar una lección a su madre fingiendo durante un día entero que la había dejado sorda. El éxito de su interpretación, hizo que naciese en ella el deseo de convertirse en una actriz profesional, interpretar a Shakespeare o Ibsen, pero su físico no era el de las actrices clásicas y fué rechazada en varios casting a los que asistió.
En 1962 en un club llamado Bon Soir Barbra se presentó a un concurso de canto, sobra decir que ganó. Ese premio no fue el único, allí conoció a su representante, el único que ha tenido, Marty Erlichman con el que lleva trabajando la friolera de 50 años. A pesar de los reveses en sus deseos de ser actriz, Barbra consiguió el papel de Miss Marmelstein en la obra Another Evening with Harry Stoones. A lo largo de la obra, Barbra, tenía que interpretar dos canciones con las que captó las miradas de todo el gremio y recibió una ovación de más de 3 minutos, cosa que no había ocurrido antes. En el libreto de la obra, donde aparecen los nombres de los actores fue donde Bárbara perdió la segunda A de su nombre por primera vez, y se convertiría en la primera y única BARBRA.
Gracias al buen recibimiento de su trabajo en esta pieza Columbia Records se fijó en ella. Su primer álbum de estudio subió rápidamente en la listas de ventas y recibió varias nominaciones a los premios Grammy. Barbra se convirtió en la mujer más joven en ganar el mismo año el premio a la mejor cantante femenina y mejor álbum del año.
En 1964 Barbra vuelve a Broadway, esta vez para interpretar el papel protagonista en Funny Girl. En ella introducirá dos canciones escritas de su puño y letra, una de ellas tan emblemática como People. Su interpretación le lleva a estar nominada a los premios Tony de ese año, aunque no se llevó el galardón. Su trabajo en el teatro no le impidió grabar en Febrero de 1964 su nuevo disco, The Third Album, en Abril de ese mismo año sale a la venta el disco con la Banda Sonora de Funny Girl y en Septiembre se edita el álbum People que alcanzará el número 1 en la lista de ventas, desplazando de ella a los Beatles, con A Bad Days Night Out.
Con este disco volverá a ser nominada en los Grammy y obtendrá su segundo premio como mejor vocalista femenina, por segundo año consecutivo. Su carrera era ya imparable.
En Junio de 1967 Barbra dió un concierto gratuito en Central Park ante 135.000 personas. A Happening in Central Park fue su primer álbum en vivo. Además de grabarlo para la compañía de discos, las cámaras de la CBS editaron las 2 horas y media de concierto para convertirlo en un especial de una hora de duración. Este concierto fue especial para ella pero no por los motivos que uno pensaría. Su miedo escénico es famoso, pero lo que no todo el mundo sabe es que comenzó en ese escenario, cuando olvidó algunas de las letras de sus canciones, según ella misma, otros artistas salen de este mal trago con humor pero ella no supo hacerlo, se sintió perdida y con una absoluta pérdida de control sobre el escenario. Tan importante fue esto en su vida artística que no volvió a actuar en directo en los siguientes 27 años.
Cuando William Wyler decidió adaptar Funny Girl para la gran pantalla, que Barbra fuese elegida para volver a interpretar a Fanny Price, no fue una sorpresa. Su interpretación del tema My Man es uno de los momentos más especiales de la película, la cámara se centra en ella, sólo en ella, la actriz pidió repetir la escena porque no estaba satisfecha del resultado. En cualquier musical, las canciones se graban meses antes de rodar y, en el set, el actor sólo debe hacer playback y eso es, justamente, lo que no convencía a Barbra, pidió repetir la escena sin el playback, cantaría la canción en directo, para ser libre de llorar en el momento que la escena se lo pidiese. Sobra decir que esta segunda toma fue la elegida para el montaje final de la película.Gracias a esta interpretación, Barbra gana el Oscar de la Academia a la mejor interpretación femenina en el año 1968, premio que tuvo que compartir con Katherine Hepburn por El León de Invierno, la única vez que se ha dado el empate en esta categoría.
En 1972 Barbra rueda junto a Ryan O'Neal Qué me pasa Doctor?. Esta es una de mis películas favoritas de la actriz, una comedia descacharrante protagonizada, aunque parezca imposible, por cuatro maletas de viaje exactamente iguales que crearán los enredos más imposibles. Ryan es el Doctor del título y Barbra le mete en varios líos, a veces, sin pretenderlo, otras a propósito y a pesar de él. El personaje de Barbra incluso le dirá a Ryan o'Neal la famosa frase de su personaje de Love Story: "Amar significa no tener que decir nunca lo siento" y él le contestará "¿Quién habrá dicho semejante tontería?". Para O'Neal esta frase se había convertido en su pesadilla después del boom Love Story, quizás fue su momento para quitarle importancia a todo lo que la película había provocado.
Al año siguiente Barbra se unirá al reparto de otra de las películas emblemáticas de su filmografía: Tal como éramos, junto a Robert Redford rodó una de las historias más recordadas de Hollywood. Barbra no sólo se conformó con interpretar la película sino que interpretó y compuso el tema principal que da nombre al film (The Way we were) junto con Marvin Hamlish, con el que ella ya había trabajado antes, pues era el pianista de ensayo en Fanny Girl. La película supuso una nueva nominación en los premios Oscar, aunque esta vez no ganaría. Ella arriesgó mucho en esta película. No cantaba, y además interpretó el papel de una activista, judía, y marxista. Se trata de la historia de una mujer, que defiende sus convicciones y sus opiniones sin importar las consecuencias. Quizás ella tenía más convicciones en sus creencias que el personaje de Redford, eso les hace funcionar como pareja durante un tiempo pero llega un momento en que no pueden ser "tal como eran", deben separar sus caminos.
En 1983 esta artista firmó su proyecto más personal y más ambicioso. Barbra dirige, produce protagoniza y escribe Yentl, con ella quiso rendir un homenaje a la figura de su padre. Fué muy polémico el hecho de que la película recibiese varias nominaciones en los Oscar, pero ninguna de ellas en las categorías principales de Mejor Película, Director o Actriz. La industria parecía castigar a la Streisand por su osadía. La película narra la historia de una chica, hija de un rabino judío, viudo, que se hace pasar por un chico para poder entrar en un internado, en el que sólo admiten chicos; las cosas se complican cuando se enamora de uno de sus compañeros. Barbra cuidó meticulosamente hasta el último detalle de la película. El color de la película recorría una paleta de colores muy específica y esa elección la hizo inspirándose en la obra de Rendbrandt.
En 1991 cuando Barbra dirigió, protagonizó y produjo El príncipe de las mareas, la historia se repitió, aunque entre sus nominaciones incluyese la de mejor película, no estaba la de mejor director. La academia la castigaba otra vez. Otra vez pudimos ver que sus elecciones no son las más predecibles, eligió a Nick Nolte para encarnar al protagonista, gracias a El príncipe de las mareas, la industria del cine pudo ver al actor con otros ojos, pues este era un papel alejado de lo que venía haciendo.
Barbra volverá a dirigir y protagonizar en 1996 El Amor Tiene Dos Caras junto a Jeff Bridges y Lauren Baccall. La película es el cuento del patito feo, con una vuelta de tuerca al estilo Streisand, con un Jeff Bridges patoso pero adorable y Lauren Baccall estupenda. La veterana actriz fue nominada al Oscar a la mejor Actriz Scundaria, pero no se haría con la dorada estatuilla.
Su carrera en el cine sufre un parón hasta el 2004, momento en el que recibió el guión de Los padres de él. Según ella misma, el papel le encantó, pero la escena que le hizo aceptar la película fue aquella en la que le hace un masaje a Robert DeNiro. Volverá a interpretar el mismo papel en la ultima parte de esta saga, ahora los padres son ellos en 2010.
Casada desde 1998 con James Brolin (padre de Josh Brolin) ha canalizado como activista y filántropa, su pasión por la política, la defensa de los derechos de la mujer y su conciencia social ya no son el tema de sus cintas.

Ha hecho menos cine del que hubiese querido, (y hubíesemos querido nosotros), sin embargo,afortunadamente, su carrera como cantante no ha sufrido esos largos parones que ha sufrido su carrera en el cine.
Ha hecho menos cine del que hubiese querido, (y hubíesemos querido nosotros), sin embargo,afortunadamente, su carrera como cantante no ha sufrido esos largos parones que ha sufrido su carrera en el cine.
Podría hacer una lista interminable de todos sus discos originales, versiones, directos, recopilatorios, duetos, bandas sonoras,... Sólo os mencionaré el álbum publicado en 1985 con el título The Broadway Album, porque su compañía musical no estaba muy convencida de que ese material fuese a funcionar, ¿Qué hizo ella? Pues abrir el disco de un modo del todo original, mientras ella va cantando 3 voces masculinas, una de ellas la del director, actor y productor Sydney Pollack, iban diciéndole que ese disco no va a funcionar, que esa música no funcionará en esa época,... Al final ella se salió con la suya y el álbum es uno de los más vendidos de su carrera.
Aunque Barbra no se consideraba una persona religiosa, rehusó disimular su judaísmo: “Creo que odiaban (dijo en una entrevista para la BBC) que hubiese llegado a Hollywood con un contrato de tres películas sin haber hecho jamás una prueba de cámara, nunca me operé la nariz y nunca me arreglé los dientes. Y, por supuesto, nunca cambié mi nombre”.
Cuando Lawrence Schiller publicó su libro de fotos de Marilyn Monroe, mucha gente le pidió que mencionara a otra estrella que hubiera perdurado de la misma manera en que Marilyn lo logró y dijo "La única mujer en la que puedo pensar de la industria del entretenimiento es Barbra, Marilyn se convirtió en un mito; Barbra ha sido una leyenda de su tiempo. Y lo seguirá siendo mucho después de que desaparezcamos". No se si eso es cierto pero está claro que ella triunfó en una época en la que estaba de modo operarse la nariz, limar narices y apellidos que reflejaban el origen judío o latino de los actores, ELLA se mantuvo fiel a sí misma y triunfó a pesar de los demás. Ha sido icono de estilo, una diosa entre el público gay, directora, productora, actriz, cantante, escritora,... lo ha hecho todo y más, siempre de un modo impecable.
Alguien dijo una vez que estaba enamorado de las manos de Barbra Strisand y yo estoy completamente de acuerdo, por muy grande que sea su nariz lo que siempre me llamará la atención de su físico son sus preciosas manos.
martes, 31 de mayo de 2016
Cat on a hot tin roof
MENDACIDAD: Hábito o costumbre de mentir
Esta simple palabra será repetida en numerosas ocasiones a lo largo de la película de 1958 La gata sobre el tejado de Zinc. Esta palabra detrás de la que Brick se esconde para justificar su alcoholismo encierra gran cantidad de secretos que, a lo largo del film se irán revelando.
La película está basada en la obra de teatro de Tennessee Williams "Cat on a hot tin roof" estrenada en Broadway en 1955 de la mano de Elia Kazan. Esta versión incluía a Burt Ives en el papel de BigDaddy, papel que retomará para el cine, haciendo una interpretación totalmente brillante (al menos en mi humilde opinión). A pesar de obtener los premios Tony más importantes de ese año y alcanzar las 700 representaciones Williams no quedó satisfecho del resultado ya que la censura le había obligado a suavizar aspectos de la obra, especialmente el de la homosexualidad de Brick.
El director de la película Richard Brooks reemplazó a George Cukor que no se atrevió a trabajar en una obra que, obligatoriamente, iba a ser amputada por la censura. A este director también se le debe la adaptación al cine de otra obra de Tennessee Williams: Dulce pájaro de juventud.
La trama se desarrolla de un modo muy teatral, en un corto espacio de tiempo, apenas 12 horas y casi en tres actos a lo largo de los cuales, la familia Pollit irá desenredando la gran red de secretos y mentiras que les rodea.
El principio de la historia envuelve a la familia en un ambiente festivo. El cabeza de familia, al que todos llaman por el apelativo cariñoso de BidDaddy, está de cumpleaños, no es lo único que celebran. En su visita a una prestigiosa clínica, ha recibido buenas noticias, padece de colon irritable y no tiene ninguna enfermedad grave.
Sus dos hijos han viajado a la casa familiar para compartir esta celebración. Brick y Maggie, es decir, Paul Newman y Elizabeth Taylor conforman el matrimonio más joven, él es el ojito derecho de su padre; por otro lado tenemos al hermano mayor Gooper (Jack Carson), sus 5 hijos ( o los 5 monstruos cuellicortos como Maggie llama "cariñosamente" a sus sobrinos políticos y su esposa Mae (Madeleine Sherwood) embarazada de su sexto hijo.
A las celebraciones de cumpleaños también están invitados dos viejos amigos de la familia, el doctor Baugh y el reverendo Cooper, los dos asistirán, con incomodidad a veces, a los hechos que se van sucediendo durante la "fiesta".
Este arranque da un aspecto de felicidad que se irá desvaneciendo en seguida, con gran crudeza por momentos.
Pronto descubriremos que el informe de la clínica es completamente diferente al que le han dado al hacendado y su esposa. El abuelo Pollit padece un cáncer de colon terminal e inoperable, los doctores de la clínica no han podido hacer nada por él.
El matrimonio formado por Brick y Maggie tampoco es feliz. Él ha escogido ahogar sus penas en alcohol y ella está decidida a reconquistar a su marido, al fin y al cabo, es una <<Gata sobre un tejado de Zinc caliente>> y su victoria será <<mantenerse en él mientras pueda soportarlo>>.
Gooper y Mae duermen en la habitación que está justo pegada a la de Brick y Maggie, están al tanto de la mala situación del matrimonio y cualquier ocasión es buena para hacer hincapié en ello. A lo largo de su vida Gopper ha hecho siempre lo que su padre esperaba de él y, ahora, él y su mujer están allí para recoger los frutos de ello; si Big Daddy se está muriendo, ellos quieren ser los primeros en la carrera por la herencia del abuelo Pollit, mientras, él hace planes para aprovechar los años que le quedan, buscar una amante a la que cubrirá de <<joyas y visones>>.
Este será un mero aperitivo en lo que se refiere a grandes revelaciones. El secreto más importante y del que Brick no está dispuesto a hablar de lo esconden él y Maggie. Su padre, en cambio, ahora que cree que no se va a morir quiere averiguar qué es lo que está pasando con su hijo, ¿por qué está destruyendo su vida copa a copa? A BigDaddy tampoco le ha pasado inadvertida la frialdad con la que Brick trata a su esposa ¿qué pasa entre ellos?
Brick le responde con evasivas pero su padre no va a darse por vencido. Todos los problemas de la pareja se reducen a un nombre: Skipper.
Skipper era el mejor amigo de Brick, los dos jugaban en el mismo equipo de football. Su amistad era muy especial, tanto que Maggie se sentía excluida, deseaba a su marido solo para ella y ya conocemos el dicho: "Ten cuidado con lo que deseas...".
Todo se reduce a una fatídica noche. Brick estaba lesionado y no jugó aquella tarde, su equipo perdió y su amigo fracasó estrepitosamente, sin Brick en el campo quedaron al descubierto las debilidades de Skipper. Había decepcionado a su equipo y tenía miedo de haber decepcionado también a su mejor amigo.
Las personas del hotel en el que se concentraba el equipo pidieron a Maggie que hablase con Skipper para tranquilizarle antes de que destroce la habitación. Después de varias súplicas, Skipper aceptó dejarla entrar en su habitación. Maggie le ve como nunca antes le había visto y percibe el temor a la reacción que Brick pudiese tener por su fracaso en el terreno de juego, Maggie le sugiere que debería apartarse de ellos, dejarles en paz. Las palabras de Maggie tienen efecto en Skipper pero no el que ella espera, el chico la besa.
Maggie tiene sólo dos segundos para decidir qué debe hacer, si se acuesta con Skipper demostraría a su marido que su amigo no es como él piensa, pero podría perder a su marido en el proceso, rechaza a Skipper y se va de allí, la ironía de esto es que perdió a su marido de todos modos, porque nunca quiso escuchar su versión acerca de lo que sucedió aquella noche.
Sin embargo el creer que Maggie y Skipper se habían acostado no es lo que tiene a Brick vaciando vasos de Boubon uno tras otro y es hora de afrontarlo.
Skipper se suicidó, saltó por la ventana de la habitación del hotel donde Maggie le dejó, pero no fue ella la última en hablar con él. Skipper telefoneó a Brick que no reconocía a su amigo en aquel hombre lloroso y asustado, por eso le colgó el teléfono, que volvió a sonar una y otra vez. Ese ruido es el que sigue oyendo en su mente de manera incesante, sólo el alcohol acalla ese ruido que le atormenta.
Todos los esqueletos están fuera del armario, Maggie no se acostó con Brick y él no supo manejar las cosas cuando su amigo le llamó pidiendo ayuda (¿cómo puede salvar el que se está ahogando a aquel que se hunde?).
En la película la relación entre Skipper y Brick se muestra claramente como una relación puramente amistosa, en la obra original Tennessee Williams dejó claro que Skipper es gay y está enamorado de Brick aunque la condición sexual de Brick no queda tan clara, está acorralado entre el deber y la pasión. Su padre le explica que, si él ha podido estar casado desde hace 40 años con una mujer de la que no está enamorado, él también será capaz de cumplir con su parte y tendrá con Maggie un digno heredero.
Pues bien, ahora que todo lo ocurrido aquella noche está claro, Brick no soporta estar allí ni un minuto más, a pesar de la tormenta que tienen encima. Su padre le sigue fuera y los dos hombres discuten, para ganar la discusión Brick usará la información que conoce acerca de la salud de su padre, le hiere de tal forma que el gran hombre se queda mudo y arrastra su cuerpo hasta la casa.
Maggie ve a su marido bajo la lluvia, incapaz de irse porque el coche se ha quedado encallado en el barro y su muleta se ha roto. Maggie sale a buscarle para ayudarle a entrar en casa, cuando llega su altura, Brick solo le dice <<le he hecho daño Maggie>> y, por primera vez se apoya en su mujer literal y figuradamente.
Esta escena marcará un punto de inflexión en la película. BigDaddy se refugiará en el sótano donde no quiere ver a nadie mientras en el salón Mae y Gooper intentan que BigMama firme los derechos de sucesión que convertirán a Gooper en el principal heredero. Maggie está viendo lo que intentan y, antes de que baje al sótano, pide a Brick que la ayude a cortar lo que su hermano y su cuñada intentan hacer, Brick le dice que no está interesado en la herencia, que ella se pelee por las migajas. Maggie acepta que su marido piense eso de ella pero esta vez sus razones no son egoístas o ambiciosos, sólo lo hace porque <<sabe lo que es perder a alguien que quieres>>.
Lo curioso de esta frase es que Liz Taylor la pronunció después de que se tomase un descanso del rodaje, porque su ex-marido, el productor Mike Todd murió en un accidente de avión. Taylor estaba devastada por la noticia, pero después de 3 semanas, el estudio la presionó para que volviese al trabajo. En estos días Liz adelgazó 5kg. y, si uno mira la película con detenimiento, se puede apreciar esa diferencia de peso.
La película entrará así en su tercer acto que discurre en ese sótano lleno de trastos, padre e hijo charlarán de un modo que quizás no habían hecho nunca. Brick hace entender a su padre que les ha dado de todo menos cariño . Los dos deciden que van a hacer las cosas de otro modo de aquí en adelante, empezando por ayudarse el uno al otro a subir las escaleras del sótano.
La película termina con un toque de esperanza, Brick y Maggie se besan apasionadamente y él coge la almohada del sofá y la devuelve a la cama.
A pesar de que esta adaptación de su obra nunca convenció a Tennessee Williams, años más tarde reconocería en una entrevista que sus recuerdos eróticos favoritos eran "el torso en camiseta de Marlon Brando en "Un tranvía llamado deseo" y la actitud de Paul Newman/Brick a punto de besar a Liz Taylor/Maggie al final de la película".
El tema de la homosexualidad de Brick y Skipper fue modificado en el guión de la película, cosa que no gustó a su autor. Con otros cambios no se mostró contrariado, ejemplo de ello es la escena que abre la película. Tenemos a Brick borracho, en un estadio vacío en el que oye los vítores de la gente que le llevan a intentar saltar las vallas dando con sus huesos en el suelo, haciéndose daño en el pié, lo que causa que el resto de la película lleve su pié derecho escayolado.


El encuentro de dos estrellas como Paul Newman y Liz Taylor fue como un choque de trenes, la enorme carga emocional que ambos despiden durante toda la película fue, sin duda, una de las bases del éxito mundial de la cinta. En palabras de un crítico norteamericano: "La sensualidad de Liz arrastra a todos menos a su marido en la película, y los espectadores, de una u otra forma, soñamos con que al final Paul Newman sea tan humano como todos nosotros. El mérito de Liz fue hacer morir de deseo al público y el de Newman el de intentar resistirse a tal reclamo sin, por fortuna, conseguirlo".
Todo esto hace de "La Gata sobre el tejado de zinc" una de mis películas favoritas (por si no había quedado claro) y subrayo lo de película porque se da, quizás el único caso, en el que elegiría 10 veces de 10 la película sobre el libro. No seré yo quien ponga en duda la maestría de Tennessee Williams, la obra está llena de diálogos intensísimos que necesitan de más de un visionado para apreciar todos los detalles que encierran. Mi única pega al libro sería la falta de esperanza, ilusión por el futuro que espera a Brick y Maggie. En el libro no queda clara la homosexualidad de Brick, pero sí queda claro que no querría seguir adelante con su matrimonio, de ahí que su padre le aconseje seguir adelante con su vida tal como está y tener hijos.
En cambio, en el final de la película parece que soplan vientos de esperanza para Brick y Maggie, como ese amanecer soleado que ha surgido después de la tormenta (real y figurada) que sacudió la casa de los Pollit.
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