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miércoles, 8 de abril de 2020

SELMA BLAIR


Esta actriz estadounidense de 47 años (23 Junio de 1972) ha tenido una sólida carrera, quizás no ha interpretado grandes papeles protagonistas pero no ha abandonado las pantallas de cine desde que empezó su carrera. 


Alguno de sus papeles más recordados son el de la novia de Hellboy en las dos películas que dirigió Guillermo del Toro, fue Cecile en Crueles Intenciones, la pobre chica a la que Sebastian (Ryan Phillippe) y Kathrin (Sarah Michelle Gellar) intentan corromper. De esta película sacó una amiga para toda la vida en Sarah Michelle Gellar y con ella compartía una escena que se convirtió en icónica, en ella Kathrin enseña a Cecile a besar con una demostración práctica. 

En unas declaraciones Selma contaba como su amiga había iniciado un "food Train" para Selma y su hijo Arthur, ya que su diagnóstico se la ha complicado el día a día. Según ella misma relataba "recibo paquetes de comida cada semana, nunca habíamos comido tan bien, recibo comida de Reese Whitherspoon, Constance Zimmer e incluso de gente que no conozco, los amigos de Sarah están haciendo esto para alimentarme a Arthur y a mi".

Para entender el por qué de esta situación hay que empezar cuando da a luz a su hijo, desde ese momento la enfermedad había estado dando síntomas pero nadie le daba importancia a lo que ella estaba sintiendo, ninguno de los médicos a los que visitó la tomaba en serio, achacaban su malestar, su cansancio crónico a una depresión postparto, agotamiento típico de una madre soltera, stress acumulado,...cualquier cosa menos Esclerosis Múltiple. 

Ha luchado contra sus síntomas por sí misma como ha podido durante siete años. El cansancio crónico la llevó a tener que parar el coche y tomar una siesta a mitad de camino de casa, después de dejar a su hijo en el colegio, que está sólo a una milla de du casa (1600 metros), beber demasiado, deprimirse, sentirse como una fracasada porque ni el cansancio  ni el dolor la abandonaba,...

Después de verle en televisión, Selma se animó a hablar con Michel J. Fox porque sus síntomas tenían similitudes con los del parkinson, es decir, se le caían cosas de la mano, sus manos tiemblan, una de sus piernas estaba como adormecida,...Por mucho que la avergonzase contar todo esto a un extraño lo hizo a través de instagram y, para su sorpresa, él le respondió le dió su dirección personal de email e intercambiaron emails por un tiempo, él le recomendó un neurólogo que, por fin, le hizo las pruebas necesarias en estos casos para ir descartando cosas. 

Cuando los resultados de estas pruebas, Resonancia Magnética incluida, le explicaron que padecía Esclerosis Múltiple. Ella cuenta que rompió a llorar durante un buen rato pero no por miedo al diagnóstico sino que era un llanto de alivio de saber que ya no tenía que seguir esforzándose en parecer normal, podía ceder ante la evidencia de que había perdido el control sobre su cuerpo y, más importante todavía, NO ESTABA LOCA.


El año pasado hizo su gran reaparición en la fiesta de Vanity Fair después de los premios Oscar. El último brote de la enfermedad la dejó con Disfonia Espasmódica, los espasmos en los músculos que controlan las cuerdas vocales hacen que le cueste hablar, como si la voz saliese a impulsos y también sufre una cojera importante lo que la llevó a acudir a dicha fiesta enfundada en un precioso traje con un bastón customizado en el mango específicamente para ella. 


Este momento de la alfombra roja fue emocionante incluso para la prensa, el fotógrafo que tomó esta foto dijo: "se giró, levantó su brazo izquierdo y se paró por un segundo como si estuviese completamente determinada a tomar el control sobre su cuerpo". 


El verano pasado decidió someterse a un tratamiento de choque que la ha dejado inmunodeprimida y sin pelo. En esencia es un tratamiento de quimioterapia para resetear su sistema inmunitario con la esperanza de estar mejor pues los demás tratamientos no estaban funcionando bien con ella. lo más difícil de este tratamiento fue separarse de su hijo por una temporada porque él es la única constante en su vida y la razón de someterse a este tratamiento, estar mejor por y para él. 

Desde que todo esto se hizo público Selma no ha dudado en usar su popularidad para poner el foco en este tipo de enfermedades crónicas y degenerativas, además lo ha hecho de un modo muy natural, sin dramatismos y sí con mucho sentido del humor, algo que yo personalmente agradezco y que podéis apreciar en esta entrevista.




domingo, 13 de octubre de 2019

FRIENDS



El 6 de Mayo de 2004 veía la luz el último episodio de la mítica serie FRIENDS. Después de 10 temporadas la teleserie ponía su punto final ante la atenta mirada de 52 millones de espectadores. Creada por David Crane y Martha Kauffman esta serie marcó una época.

 Ansiabamos ver, al final, qué pasaría con esos 6 personajes que casi, casi formaban parte de nuestra familia. ¿Conseguiría Ross tener su final feliz con Rachel? ¿Chandler y Mónica serían por fin padres? ¿Dónde va a vivir ahora Joey? ¿Phoebe conseguirá que sus suegros, por fin, la acapten? Todos ellos han recorrido un largo camino en esos 10 años. 

El pistoletazo de salida de esta serie lo da la llegada de Rachel a las vidas de Mónica, Ross, Chandler, Joey y Phoebe. Aunque para los hermanos Geller (Mónica y Ross) no era una desconocida, pues habían crecido juntos, era la mejor amiga de Mónica en la época de instituto y el amor no correspondido de Ross, la chica era una de las más populares del instituto y, para ella, ese chico no pasaba de ser el hermano empollón de su amiga, ni sabía que existía. 

Rachel (Jennifer Aniston) se presenta en el Central Perk (café donde todos se reúnen siempre) vestida de novia y buscando la ayuda de Mónica (Courtney Cox). Se ha dado cuenta de que la vida de "señora de..." no es la vida que quiere y se ha escapado por la ventana del baño de la iglesia, dejando a su futuro marido e invitados plantados. Ya en ese primer episodio podemos vislumbrar que, el "cuelgue" que Ross (David Swimmer) tenía en el instituto por Rachel, no ha desaparecido, de hecho la serie va a estar marcada en gran medida (sobre todo en la primera mitad de la vida de la serie) por las idas y venidas de Ross y Rachel, durante las 10 temporadas de la serie, podemos contar 3 ó 4 rupturas, 1 boda en Las Vegas, 1 divorcio, 1 hija en común....  

La vida de Rachel va a cambiar completamente, ni ella misma podía imaginárselo. Los comienzos no fueron muy prometedores, su primer trabajo fue como camarera del Central Perk, la peor camarera de la historia de la cafetería, su suerte era que el encargado, está loquito por ella (algo de lo que sólo la audiencia era consciente) y hace la vista gorda. Con el paso del tiempo, su vida irá cambiando y logrará trabajar en lo que más le gusta, la moda, empezará siendo una asistente de compras, e irá escalando hasta convertirse en empleada de Ralph Lauren, una de las grandes firmas de moda en las que tanto dinero se había gastado. 

La evolución de Rachel no será solo laboral, los diferentes estilos capilares de la actriz eran los más copiados, todo el mundo quería el peinado de Rachel.


Si repasamos la evolución de la otra mitad de esta pareja, es decir, Ross, vemos que su camino tampoco ha sido fácil, a lo largo de esos 10 años le pasa un poco de todo, lo único que no cambia es su trabajo como paleontólogo, en el que es brillante, todo lo contrario que en sus relaciones personales, en las que es un poco inútil. 

Cuando empieza la serie está en proceso de divorcio de su primera mujer, después de que esta le confesase que, en realidad, es lesbiana, que está embaraza y que ella y su novia Susan (con la que Ross se lleva fatal) que ahora viven juntas, quieren criar al bebé. 

Este punto de partida hace que, aunque no sea tu personaje favorito, sientas penilla por él y quieres que Rachel le dé una oportunidad, al pobre. 


Después de muchos intentos frustrados y alguna que otra pareja ocasional, se dan esa oportunidad, pero los celos de él se convierten en un problema y ella decide que necesita un respiro en la relación, y él lo "celebra" acostándose con otra. Cuando Rachel se entera, la justificación de él se convierte en una de las frases más repetidas de la serie: NOS ESTÁBAMOS TOMANDO UN DESCANSO!!!!. 

Tiempo después Ross conocerá a Emily, chica inglesa sobrina del jefe de Rachel, con la que él queda por hacerle un favor a ella. Pero lo que empieza como una citas sin importancia.... acaba en boda. 

Esta boda es otro de los momentos míticos de la serie. Ross se va a casar con Emily, pero la llegada por sorpresa de Rachel a Londres hace que en el momento decisivo.... Ross equivoque el nombre y, aunque la boda continua, el matrimonio no. Esto supone su 2º divorcio.

Como no hay 2 sin 3, Ross tendrá otra boda y otro divorcio, esta vez sin tanto alboroto, porque es una boda en Las Vegas. Después de haberse bebido el minibar y todo lo que cayese en sus manos él y Rachel deciden que sería divertido pasar por el altar. Cosa de la que no son conscientes ni siquiera al día siguiente, pero sus amigos les habían visto salir de la capilla. Rachel quiere divorciarse inmediatamente, pero Ross intenta evitarlo el mayor tiempo posible porque, en su corazón, si alguna vez llegaba a casarse con Rachel Green, no se divorciaría de ella NUNCA. 


Este personaje empezó como uno de los mas queridos de la serie pero a mi, nunca me ha convencido y creo que, a medida que iban pasando las temporadas, se iba caricaturizando cada vez más y sus niveles de patetismo iban en aumento. 

Lo mejor que pasa con el personaje de Ross es su boda en Londres y sólo, porque da la excusa perfecta para que Mónica y Chandler comiencen su relación. Puede que sea la pareja menos probable, a priori, pero, para mi, esta pareja dio algunos de los mejores momentos tanto cómicos, como dramáticos, de la serie. 


Mónica Geller (Courtney Cox) es la hermana de Ross, cocinera de profesión y una especie de mamá gallina de este grupo, pues todos se reúnen siempre en su piso y ella trata de que se mantengan alejados de los líos. Otro de los puntos importantes de la personalidad de Mónica es su obsesión con la limpieza, que llega a extremos...


Por favor no busquéis fotos de esta actriz en la actualidad, porque esta hermosa mujer se ha destrozado la cara con el bótox, algo que ella misma ha reconocido.

Antes de Chandler, Mónica había tenido una relación muy importante con Richard, un amigo de su padre interpretado por "MI" Tom Selleck, el mejor bigote de la televisión (debería estar prohibido que se afeite). El que esta relación no funcionara, unido a la boda de su hermano pequeño, tienen a Mónica de bajón y la lanza en los brazos de Chandler. Los productores y creadores de la serie no confiaban mucho en esta pareja, escribieron esa escena de ellos juntos en el capítulo de Londres, sin pensar en que fuese a funcionar, ni que los fans la iban a acoger tan bien. Digamos que el tándem Ross-Rachel lo tenían claro y el de Mónica-Chandler se lo encontraron sobre la marcha. 

Chandler tuvo una relación intermitente con Janice (Maggie Wheeler), personaje que reaparece en la serie en los momentos mas inesperados, para martirio de Chandler y los demás. Janis con ese timbre de voz tan único de la actriz que la interpreta, es también responsable de otra de las frases míticas de la serie: OH DIOS MIO!  


Chandler Bing (Matthew Perry) es el chistoso del grupo, siempre usa su ácido humor para salir de cualquier situación y el actor que le interpreta ha retocado en muchas ocasiones su parte del guión para que los chistes funcionasen. Es el mejor amigo de Ross (se conocieron en la facultad) y vive con Joey, al que cuida como un hermano mayor, porque su trabajo como actor no acaba de dar sus frutos. 

La vida de Chandler está marcada por el divorcio de sus padres, especialmente porque la razón de que se divorciasen es que, su padre por fin, aceptó que se siente mujer y se decide a hacerse un cambio de sexo, pero no sólo eso, se muda a Las Vegas, donde hace un espectáculo de variedades. 

Este papel fue interpretado por Katheleen Turner, pues Chandler decide que no va a casarse sin su padre, él y Mónica van hasta Las Vegas para invitarle. Las situaciones de su padre y madre juntas serán muy cómicas, sobre todo cuando las dos deciden tirarle los tejos a Ross. 




Su compañero inseparable de batallas, Joey (Matt Le Blanc) es uno de los personajes más queridos de la serie, es un ligón incansable y siempre usa la misma frase infalible: CÓMO VA ESO? Ni siquiera la madre de los dragones se resiste a él. No sólo es incansable con el ligoteo, también lo es con la comida, Joey es como un pozo sin fondo cuando se trata de comida.


Pero Joey también es el más fiel de los amigos y un personaje muy tierno, sobre todo cuando se enamora de Rachel y no sabe cómo gestionar esos sentimientos. Para este personaje, las mujeres no son más que una conquista tras otra, este hecho era una fuente incansable de chistes. Quizás, hoy en día esa cosificación de las mujeres no sería fuente de comedia, o a lo mejor lo sería pero a la inversa, nos reiríamos de un actor fracasado que sólo vive para su próximo ligue.

La última pero no menos importante pieza de este grupo es Phoebe (Lisa Kudrow). Este personaje es inclasificable, porque uno nunca sabe si no se entera de lo que ocurre en el mundo o le da igual. Cantautora ocasional creadora de "SMELLY CAT", masajista de profesión, tiene un árbol genealógico bastante complicado. 

Tiene una hermana gemela, Úrsula que resulta ser la camarera borde en la serie Loco por ti protagonizada por Helen Hunt, vivió con su abuela porque su madre se suicidó, pero con el paso de los capítulos descubriremos que esa no es su madre biológica. Cuando la encuentra, ésta le confiesa quién es su padre y gracias a eso conocerá a su hermano Frank (Giovani Ribisi) que dará a la serie algunos de los momentos más locos, como por ejemplo cuando él y su esposa piden a Phoebe que sea el vientre subrogado de sus bebés. Esta línea argumental la desarrollaron debido al embarazo real de la actriz. 







Después de conocer a muchos hombres, Phoebe por fin, conocerá al definitivo de un modo bastante rocambolesco, gracias a Joey. Paul Rudd (Ant-Man) fue el encargado de interpretar a este personaje. Es curioso porque, inconscientemente todos creiamos que ella y Joey acabarían juntos, pero no fue así, Joey se quedó soltero y se mudó a Los Angeles donde transcurre el spin off titulado precisamente Joey (la serie tuvo una vida discreta, muy lejos de los datos de Friends). 

A lo largo de las 10 temporadas, la serie tuvo innumerables cameos: Jean Calude Van-Damme, Isabella Rosellini, Sarah Ferguson, George Clooney, Noah Wyle, Ralph Lauren, Robin Williams, Billy Cristal, Bruce Willis, Alec Baldwin, Christina Applegate y Reese Whiterspoon (como las hermanas de Rachel), Susan Sarandon (actriz compañera de Joey que le enseña a "poseer la habitación")... De todos ellos algunos destacan, por ejemplo, Brad Pitt que interpreta a un excompañero de instituto que odia a Rachel, justo en el momento en el que Aniston y él eran la pareja del momento. Hugh Laurie interpreta a un compañero de vuelo, cuando Rachel viaja a Londres a impedir la boda de Ross y, curiosamente se pone del lado de Ross, al fin y al cabo, SE ESTABAN TOMANDO UN RESPIRO!!.

La serie ha ganado gran número de premios desde el Emmy, hasta los Premios del Sindicato de Actores pasando por el Globo de Oro. Además de ser una de las series a las que más referencias y homenajes se han hecho con el paso del tiempo. 

Los actores llegaron a crear entre ellos un vínculo muy especial y muy cerrado y, cuando se planteaban las negociaciones de un nuevo contrato, negociaban todos a una, los 6 tendrían el mismo sueldo y renovaban todos o ninguno. La fuerza de esta unión fue puesta a prueba cuando los problemas de adicciones de Matthew Perry se hicieron palpables, el actor ingresó en rehabilitación y los productores estaban dispuestos a despedirle, pero los demás les dieron un ultimatum, si echaban a Matthew ellos también abandonaban. De ese modo, todos rodaron las escenas de sus personajes en las que Chandler no aparecía y, una vez Perry abandonó la rehabilitación, rodaron las demás escenas. Esta gran relación también tenía sus desventajas, Katheleen Turner se ha quejado recientemente que eran un cast "muy cerrado", vivían en su burbuja y los demás quedaban fuera. 

Es muy posible que si vemos todos los episodios de Friends hoy,  nos demos cuenta de que la serie no aguanta muy bien el paso del tiempo, ciertas bromas se han quedado anticuadas. El hecho de que Chandler tenga que subrayar su heterosexualidad todo el rato, a Ross le parece lo peor que su hijo juegue con una muñeca, el modo de burlarse de la gente con exceso de Kilos (Mónica a la cabeza). 

El primer episodio de la serie se emitió el 22 de Septiembre de 1994, han pasado 25 años y aún hoy se especula con reuniones, reboots, películas o cualquier cosa que les hiciese volver (aunque creo que eso nunca va a pasar).

A pesar de todo esto, Friends ha marcado a toda una generación y, cuando la encontramos haciendo zapping, instintivamente nos quedamos con ella. A todos nos gustaría tomar café con ellos en el Central Perk y escuchar a Phoebe cantando Smelly Cat. Aunque algunos no quieran reconocerlo.


domingo, 24 de marzo de 2019

LUKE PERRY

Cualquier adolescente de los años 90', conoce la serie Beberly Hills 90210, uno de sus actores protagonistas, Luke Perry ha fallecido recientemente. En aquel momento para los fans no existía una rivalidad BarÇa-Madrid sino que, o eras de Brandon o eras de Dylan.







 







Nacido en Ohio el 1 de Octubre de 1966, ha fallecido el 4 de Marzo con 52 años de edad, de manera totalmente inesperada a causa de un accidente cerebral. 
























Aunque nunca dejó de trabajar (de hecho, cuando sufrío el derrame cerebral se encontraba en el set de la serie Riverdale), el papel más icónico de todos los que ha hecho es el de Dylan Mckay en la serie 90210.  Hizo su audición para interpretar a Steve Sanders, pero el creador de la serie prefirió que interpretase al chico que vive en el hotel, que está emancipado de sus padres, a los que casi no ve, que abusa del alcohol y las drogas pero, al mismo tiempo, es cariñoso, amigo de sus amigos, aficionado a la poesía,...












Durante los años de emisión de la serie corrieron ríos de tinta acerca de las relaciones entre los actores y uno de los más fuertes fue la supuesta mala relación que existía entre él y Shannen Doherty, que interpretaba a Brenda, su pareja en la serie. Nunca sabremos la verdad del asunto, lo único cierto es que, en los últimos años han intercambiado mensajes de cariño y publicado fotos juntos en las redes sociales.






Este papel, en manos de cualquier otro, podría haberse quedado en el típico chico malo que se vuelve dulce cuando está con "la chica", pero Luke Perry supo darle la profundidad necesaria, podíamos apreciar la fragilidad del personaje en sus gestos y en sus ojos; eso hace que esa sea la imagen que nos viene a la mente al escuchar la noticia de su muerte.
















Durante un descanso de rodaje de esta serie, rodó una película titulada Buffy The Vampire Slayer en la que interpretaba a Pike, el chico que se convierte en el interés romántico de la Cazavampiros. Ni él ni Kristy Swanson aparecerían en la serie en la que se basó la película, pero revisar el film hoy en día es ver un sinfín de caras conocidas: Donald Sutherland, Hilary Swank, Rutger Hauer, David Arquette, Ben Affleck,...



















Este hombre, definido por todo el mundo como súperamable, ha seguido trabajando aunque ningún papel volvió a darle la notoriedad que le dió interpretar a Dylan McKay.

 










Para mí siempre será Dylan, DEP querido Luke Perry. 


martes, 1 de enero de 2019

MUJERCITAS

Uno no necesita decir nada más, sólo el título nos traslada a la navidad, a la infancia, un momento en el cualquier sueño puede ser posible. La escritora Louisa May Alcott escribió la novela Mujercitas en 1868, y se inspiró en su propia vida para contar la de 4 hermanas, que pasan de la infancia a la madurez, con la Guerra Civil de los EEUU de fondo. 

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Después de 150 años de reediciones y adaptaciones, podemos decir sin duda alguna, que Mujercitas se ha convertido en una historia universal atemporal. 

La cadena SER ha decidido hacer la adaptación de esta historia, para convertirla en el cuento de Navidad de este 2018 marcado por las reivindicaciones feministas. En el 2019 se estrenará una nueva versión cinematográfica, con Emma Watson y Mery Streep en el reparto.

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Es curioso que una historia que tiene 150 años, siga siendo tan actual, y sus personajes pronuncien frases que, cualquiera de nosotras, podríamos hacer nuestras hoy en día. Esas cuatro chicas viven en una casa en la que su madre nunca ha puesto límites a sus sueños, al contrario, anima a Jo a escribir, a Amy a pintar, a Beth a que siga tocando el piano y a Meg a ser madre. Esto es algo muy dificil de encontrar en la época e, incluso, puede ser difícil hoy en día.

Los personajes masculinos tampoco son los típicos hombres "de la época" que tratarían atarlas a la pata de la cama para que se queden en casa que es su lugar, en vez de tratar de perseguir sueños. El personaje del vecino, Laurie, un chico más o menos de la edad de ellas, se convierte en uno más de la pandilla, uno más de la familia, literal y figuradamente porque se casa con la pequeña de las hermanas, pero no las trata como algo delicado a punto de romperse, sino como "colegas" en las que puede confiar; además de envidiar el vínculo tan especial que hay entre ellas y el apoyo que tienen de sus padres, a él le gustaría dedicarse a la música, pero su abuelo insiste en que debe prepararse para entrar a trabajar en su empresa.

Creo que todo el que conoce esta historia puede identificarse con alguno de los personajes: con la tímida y sensible Beth, la decidida e impulsiva Jo, la madura y sensata Meg, la presumida y curiosa Amy o el indeciso Laurie, que no sabe qué  hacer con su fututo. 

LLegará el día, yo confio en que así sea,en el que no sea una rareza que las mujeres podamos conseguirlo todo, que esas barreras invisibles, que nos limitan, no existan más. Hasta entonces.....

https://cadenaser.com/especiales/cuento-de-navidad-mujercitas/

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sábado, 6 de octubre de 2018

VERDADES INCÓMODAS

Cualquier comentario que yo pueda hacer sobra, desmerecería las palabras de James Rhodes y sería una osadía, él mejor que nadie para poner de manifiesto verdades incómodas, esas que nadie quiere oír...


Basta ya. España debe actuar antes de que sea demasiado tarde
He sido testigo de los tejemanejes y la falsedad de políticos, periodistas y otras organizaciones que tienen un cometido público que no están cumpliendo

Siempre hablo y escribo sobre lo mucho que amo España. Este país me ha cambiado radicalmente la vida a mejor y ansío tener un día la suerte de poder pedir la nacionalidad. Cada vez que expreso la admiración, fascinación y adoración que siento por este país, alguien me dice: "Ya verás cuando descubras la verdadera España". Algo que jamás creí y que me tomaba como una salida de tono del típico tuitero anónimo cabreado. Pero creo que empiezo a entender a lo que se referían.

Como algunos ya sabéis, me reuní con el señor Pedro Sánchez para hablar de una nueva ley para erradicar la violencia que sufre la infancia. Me ofreció todo su apoyo y lo sigue haciendo. Pero lo que ha pasado desde entonces ha sido francamente desolador.

He sido testigo de los tejemanejes, la hipocresía y la falsedad de muchos políticos, periodistas, cadenas de televisión y otras organizaciones que tienen un cometido público que no están cumpliendo. Y debería caérseles la cara de vergüenza, porque están jugando con las vidas de los más pequeños.

En los primeros nueve meses de este año, 18 niños han muerto como resultado de la falta sistémica de protección que tienen los menores en este país. Y seguramente haya más muertes de las que no se tenga constancia.

Tres menores se han quitado la vida. Tenían 12, 15 y 16 años. A otros los mató su padre (el más pequeño tenía solo tres años). Un bebé recién nacido fue asesinado por su madre: lo tiró por la ventana. La lista de nombres, edades, causas de la muerte y culpables hace que se me salten las lágrimas. Solo el año pasado la policía recibió más de 38.000 denuncias por actos violentos cometidos contra niños.

He pensado muchísimo en lo que estoy a punto de decir, pero me temo que la conclusión es tajante: si no se presenta la nueva ley en el Congreso a finales de año y se aprueba en 2019, todos los partidos políticos de este país, de un modo u otro, serán cómplices de la muerte de más niños en los próximos meses y años. Es más, no solo serán cómplices de estos asesinatos inútiles y absurdos, sino también de los miles de abusos, violaciones y actos de violencia que se cometan contra los niños y que son un cáncer que destruye día a día nuestra sociedad.

Nos falta tiempo para acusar al Papa de hacer la vista gorda ante los abusos sistemáticos a niños por parte de la iglesia católica. Y no vemos que el juego político y los diferentes partidos están haciendo exactamente lo mismo.

La prensa es igual de culpable: se dedica a rebuscar alegremente en el pasado de los ministros y se niega a implicarse en las necesidades y medidas políticas que deben (y pueden) ponerse en práctica ya mismo.

Las cadenas también tienen su parte de culpa: Shootball, un documental demoledor, impactante y valiente dirigido por Fèlix Colomer sobre los Maristas (el caso de abusos institucionalizados más tristemente célebre que se recuerda en España) se ha encontrado con el no rotundo a su emisión en Televisión Española, Telecinco, Antena 3, Cuatro, La Sexta y Movistar Plus. ¿Por qué? Porque les aterroriza enemistarse con la Iglesia. La misma Iglesia que sigue permitiendo que se viole a niños en todo el mundo con total impunidad. En vez de ayudar a romper el silencio que rodea al abuso infantil, estos canales son cómplices de mantenerlo en secreto, escondido, manchado por la vergüenza.

También cabe señalar que, de los 13 pedófilos maristas, 12 están en libertad y sin juicio a la vista porque los casos han prescrito (algo que la nueva ley cambiará) y que Joaquín Benítez, que ha confesado, irá a juicio por cuatro delitos en vez de 17 por la misma razón. Y lo que ya resulta increíble es que, habiendo confesado su culpabilidad, el señor Benítez no esté en prisión preventiva y ande suelto.

Voy a ser muy franco sobre la situación en que está la nueva ley de la que hablé con el señor Sánchez hace algunas semanas: El Gobierno tiene en este momento en sus manos una propuesta de ley integral que ha sido preparada por un equipo de abogados y expertos. Es una propuesta muy completa, factible y rigurosa que haría que España fuera la número uno del mundo —¡del mundo!— por sus medidas de prevención y protección a la infancia frente a cualquier tipo de violencia.

Desde el primer momento, el señor Sánchez respaldó esta ley. La ministra de Sanidad también ha mostrado su apoyo incondicional, así como la ministra de Justicia y el ministro del Interior (que tuvo un papel importantísimo en la redacción de la ley en su época de juez).

De hecho, todos los partidos políticos presentes en el Parlamento apoyaron públicamente esta ley y firmaron una propuesta común hace un año pidiéndole al Gobierno que se pusiera manos a la obra y la presentara en el Parlamento para que pudiera aprobarse antes de que acabara la legislatura. Pero, a pesar de todo, sigue sin hacerse nada.

Estamos hablando de una ley que necesita de una respuesta humanitaria que la lleve al Congreso de inmediato y la apruebe cuanto antes. Pero los partidos políticos prefieren utilizarla como arma arrojadiza de manera vergonzosa.

Los partidos de la oposición están tan sedientos de votos y de reconocimiento que no piensan permitir que el Gobierno consiga una victoria que pueda hacerle ganar votos en las próximas elecciones. Aunque Rivera y Casado se comprometan en privado a apoyar la ley y aunque todos los partidos sepan que urge tener una ley que proteja a nuestros menores, prefieren dejar que estos se mueran antes que permitir que el nuevo Gobierno presente esta ley como un logro propio.

Los líderes de los cuatro principales partidos son padres. Casado prometió dar su apoyo a la ley en privado, en una oficina llena de dibujos hechos por sus hijos pequeños. Y su mujer es profesora de educación infantil. Señor Casado, le aseguro que, por lo menos, uno de los alumnos de su mujer sufre abusos. Es probable que muchos más.

Con sus artimañas, manipulaciones y engaños, los partidos de la oposición hacen que todo se retrase. Piden que se celebren comisiones y consultas y que se formen grupos de expertos que estudien cualquier cambio que pueda producirse en el sistema actual. Exigen un consenso total, del 100% de la Cámara, y desmenuzan cada pequeño detalle sobre la violencia ejercida contra los niños para llevarlo a debate. Alegan que lo hacen "para ser meticulosos", pero lo que de verdad quieren es evitar que el señor Sánchez pueda anotarse un tanto con esta ley. Como si esto fuera un juego que hay que ganar a toda costa aunque otros mueran por el camino.

Y lo hacen a pesar de ser conocedores de que en la propuesta de ley en manos del Gobierno han intervenido ONG, cuerpos policiales, jueces, académicos y muchos otros expertos cualificados, incluido el equipo del anterior Gobierno. Sabiendo, además, que la propuesta está en fase de consulta y prácticamente acabada. Lo saben. Y les da igual.

Que los políticos tienen mala fama es un secreto a voces. Alguien que se esfuerza tanto por llegar al poder suele ser más susceptible a la corrupción y al ego.

Os prometo que si hubieran forzado, penetrado oral o analmente, estrangulado, golpeado y utilizado como si fuera poco más que un juguete sexual a alguno de los hijos de Sánchez, Casado, Iglesias o Rivera (esa fue mi vida de los seis a los diez años), yo no tendría que escribir este artículo hoy.

Si los niños pudieran votar yo no tendría que escribir este artículo hoy. Si los políticos fueran igual de valientes que los supervivientes que se atreven a romper el silencio y antepusieran la humanidad a sus jueguecitos de poder, yo no tendría que escribir este artículo hoy. Me parece increíble tener que seguir reivindicando esto, joder. Es increíble que tenga que pasarme infinitas noches en vela pensando en esto, llorando de la rabia.

Es increíble que mi madre esté sometiéndose en este momento a un tratamiento de quimioterapia de ocho sesiones y a un trasplante de células madre que le dará un 60 % de posibilidades de seguir viva en cuatro semanas y que yo tenga que buscar horas para escribir este artículo al pie de su cama del hospital.

Y a pesar de todo, mi amor por España no se ha enfriado. En todo caso, lo que he visto en las últimas semanas ha tenido el efecto contrario. Estoy más decidido que nunca a proteger mi hogar y a los niños y niñas que viven aquí.

Os pido que me prestéis vuestro apoyo. Le pido a la prensa que le dé una prioridad absoluta a este tema.

Les pido a los líderes y a los miembros de los partidos políticos españoles que se dejen de juegos y que se den cuenta de que esto no tiene que ver con la política, sino con la humanidad. Se trata de proteger a los más vulnerables. De resistir el ansia de ganar votos con sus discursos mientras haya niños que sigan muriendo por culpa de su (falta de) actitud. De actuar como padres y no como políticos.

Se lo suplico. El futuro de la nueva ley está en sus manos. Si no llega al Congreso antes de que acabe el año, será demasiado tarde. Cualquier retraso importante hará imposible que salga adelante en esta legislatura, y podrían pasar años antes de tener otra situación tan favorable. Tienen la oportunidad única y extraordinaria de hacer lo correcto, que es algo que nadie espera de los políticos. Sorpréndannos. Háganlo.

En el mundo hay dos tipos de personas: las que lo contaminan y las que limpian el desastre que han dejado las otras. En España, la infancia está contaminada. Está en un puto vertedero tóxico. Arremánguense y pónganse manos a la obra. Háganlo ya, sin esperar recompensa ni reconocimiento, y pónganle empeño. Si puedo ayudarles de algún modo, cuenten conmigo. Estoy seguro de que muchos más también están dispuestos a echar una mano. Estamos a su disposición a cualquier hora del día, los siete días de la semana. Pídannos lo que quieran.

Les pido que aúnen sus esfuerzos, que presenten el anteproyecto en el Congreso pronto y que lo aprueben como si les fuera la vida en ello. Porque la verdad es que sí va la vida en ello. La de nuestros niños. Y cuando lo hayan hecho, sigan con sus estrategias y sus juegos, no faltaría más; discutan sobre las tesis y los másteres y las grabaciones de hace mil años y hagan lo que les dé la real gana. Porque por lo menos entonces miles de niños y yo podremos al fin conciliar el sueño sabiendo que España es un lugar más seguro.


James Rhodes es pianista, autor del libro Instrumental. Memorias de música, medicina y locura (Blackie Books)

sábado, 8 de septiembre de 2018

LAS DOS CARAS DE UNA MISMA HISTORIA

En 2016 se estrenó una serie titulada Lethal Weapon (Arma Letal) que trataba de llevar a la pequeña pantalla las aventuras y desventuras de los detectives Martin Riggs y Roger Murtaugh.

Todos recordamos la serie de películas protagonizadas por Mel Gibson y Danny Glober. Lógicamente lo primero que necesitaban los productores era a la pareja de actores protagonistas. 

Damon Wayans se hizo con el rol del detective Murtaugh, después de acudir a los productores con un proyecto propio. Es muy posible que el actor creyese que la serie no iba a pasar del episodio piloto, visto su comportamiento posterior. El papel de Martin Riggs cayó en las manos de un semidesconocido actor de Alabama, llamado Clayne Crawford. 

A lo largo de la primera temporada los rumores de mal rollo en el set corrían como la pólvora, sin embargo, en pantalla, nadie diría eso, porque la química entre los dos actores es increíble. Crawford dice que, seguramente, se debe a que Damon no quería estar allí realmente, y esa actitud de frustración y hartazgo favorecía a su interpretación del detective Murtaugh, un poco cansado de lidiar con Riggs. 

Durante el parón de rodaje entre temporada y temporada, Clayne estaba totalmente decidido a abandonar la serie, no aguantaba lidiar con Damon pero, durante el viaje de promoción por Europa, los productores trataron de convencerle por todos los medios, le "vendieron" que Damon había cambiado mucho, veía el mundo de otro modo después de ser operado de un tumor en el cerebro, en su glándula pituitaria. Clayton no acababa de creerselo pero, en París, Damon se disculpó con él por su actitud en el set y los productores le prometieron rodar un episodio, lo que finalmente le convenció para firmar por una segunda temporada.  

A pesar de todo lo que le habían prometido la actitud de Wayans no cambió. Tenían que rodar dentro de una iglesia y, cuando todo está preparado para empezar,  el tipo dice que él no rodará dentro de una iglesia y se va a casa. Lo peor es que los productores se lo permitieron, porque el tipo tenía los guiones, pero no se los leía, para poder comunicar a los compañeron qué está dispuesto a hacer y qué no. A Clayton le parecía un comportamiento poco profesional pero si se quejaba le chantajeaban con hacer públicas las cintas en las que perdía los estribos en el set. De este modo Clayton estaba jorobado, hiciese lo que hiciese saldría perdiendo. 

Las hostilidades entre los dos actores se intensificaron durante el episodio que el  actor dirigió. Un episodio tarda en rodarse 9 días y el primer día Damon llama para decir que se siente mal y que no irá al trabajo, al día siguiente se presentó en el set fresco como una lechuga y al preguntarle cómo se encontraba, simplemente le contestó: "venga tío, todos necesitamos un día libre de vez en cuando". A Clayne le costó no perder los estribos, pero se aguantó. 




Durante una toma, Damon se hizo daño y empezó a culpar a los encargados de preparar las escenas de acción, a decir que alguien debería ser despedido y se fue a casa. Clayne volvió a quedarse sin uno de los actores principales otra vez, por mucho que le gustase la espalda del doble a la gente le gusta ver la cara de Damon, de ahí en adelante decidió que no cogería un arma en la mano ni haría ninguna escena de acción. 




Con todas estas cosas Clayne volvió a perder los estribos en el set, de hecho esa cinta en la que se le ve discutiendo con Damon se filtró y los productores le pidieron que hiciese una declaración pública, para él era un modo de admitir que todo lo que decían de él era cierto, al final decidió hacerlo, pero no sólo eso, le obligaron a pagar la mitad del sueldo de un episodio como multa, y tuvo que emplear su break para comer en acudir a un seminario, para controlar su ira. Pero eso no era lo más humillante, lo más humillante de todo es que un guardia de seguridad le acompañaba hasta allí.

Hacia el final de la segunda temporada empezó a rumorearse que Clayton va a ser reemplazado, pero él no llegó a creerselo nunca, simplemente pensó que era un rumor como muchos otros, pero cuando apareció la foto de su recambio, Seann William Scott (que curiosamente es amigo de Damon Jr.) empezó a darle credibilidad a esos rumores, aún así, le parecía algo impensable que en una serie en la que el protagonista es Riggs, eliminasen a Riggs porque ¿qué sentido tiene?


Sin embargo la noticia se hizo oficial en los medios pero,  aunque la tercera temporada está a punto de empezar a emitirse, nadie tuvo la delicadeza de comunicar a Clayne Crawford que estaba despedido. Para Clayton lo peor es que hayan despedido a gran parte del equipo de rodaje, curiosamente todos aquellos que no eran pro-Damon. A Clayton esto le pareció fatal porque esa gente era anónima y les costaba bastante hacer su trabajo, como para que les despidan sin motivo, por eso llamó de forma anónima a la revista Variety para contar la versión de estas personas. 

Después de todo lo que se había dicho, Clayton no había hecho ningún comentario al respecto, pero para él la gota que colmó el vaso es que siguiesen usando su cara y todos esos supuestos incidentes para promocionar la serie, es por todo esto que se decidió a contar su versión de los hechos.




Al final uno no sabe con qué versión de esta historia quedarse pero, visto el trailer de la tercera temporada, yo me quedo con la de Clayne Crawford, cada cual que saque sus conclusiones...